lunes, 5 de noviembre de 2007

La Espera

LA ESPERA


Mar, hermoso e inmenso
tú, que has sido inspiración
de tantos poetas,
tú, que eres calma y tempestad,
que eres paz y guerra,
que sacias la sed de amor
en tus noches mágicas.

Devuelve lo que te has llevado,
en tardes de furia,
en noches de tormenta,
en amaneceres oscuros,
en esas aguas claras;
¡no te pertenecen!.

Entrega esas almas
que quitaste
del regazo de sus madres,
que mil penas lloran
y de ti huyen.

Almas que vagan
en tu infinito,
en tu manto envuelves
y guardas tesoro
de tu absurda
conquista.

¡Devuelve lo que te has llevado…!