domingo, 3 de agosto de 2008

Pro domo súa (Modus... Modalius...Mutatis)










Pro domo súa (Modus...Modalius...Mutatis)


Un generoso atasco se presentaba a la vista, la circulación comenzaba a aminorar la marcha, y evidentemente acabamos parando. Los más ávidos e impacientes, por informarse del motivo del atasco, salieron del coche y buscaron la información. Al rato regresan haciendo ademanes expresivos de que iba para rato el atasco. Había corte de calle por manifestación de no se qué desacuerdo de los vecinos con las autoridades de turno. ¡Vaya novedad, lo del desacuerdo! y bueno, lo de los atascos tampoco es nuevo.

La calle del atasco tiene doble sentido, pero está vallada, por lo que el retorno se hace imposible. En fin, una hora por delante, nada se puede hacer. A mí que siempre me acompaña un libro, no me parece tiempo perdido, y me dispongo a introducirme en las “Memorias de Adriano” de la mano de Marguerite Yourcenar y transportarme a otros tiempos y situaciones. Comienza la mente a volar cuando nada más iniciado el vuelo es interrumpido por estruendosos claxon que emiten ensordecedores sonidos.

Los impacientes, nerviosos, irracionales, incoherentes, SORDOS…comienzan la estúpida verbena desafinada y zafia. ¡Vaya! no contaba con el atasco, pero mucho menos con semejante alboroto.

Intermitentemente se van sucediendo los sonidos, salvo un claxon que no respeta los silencios y se hace con la situación. La incomodidad de no saber que ocurre y la persistencia de la acción, hizo que automáticamente mis ojos y mis sentidos buscaran al intercepto, más que nada para tener la imagen de una cara en la que aplicar más a gusto mis adjetivos favoritos en éstos casos…

Mi sorpresa fue mayor cuando veo a un individuo de una cierta edad, de las edades de peinar canas, y a un niño de unos doce años que con una gran incomodidad trata de retirar el brazo del padre del claxon, y éste haciendo gala de su fuerza y autoridad insistía en seguir accionando el mecanismo para rubor y vergüenza de su hijo e indignación de la gran parte de los afectados por el paro motriz involuntario. Como he dicho anteriormente no era el único que pitaba, pero sí el que aleccionaba a su hijo en primera fila de estupidez e incoherencia. El estruendo continuó, el tráfico no se movió, y la manifestación no sé lo que obtuvo de resultado; pero sí sé que no es el mejor ejemplo para un hijo, para las nuevas generaciones, para todo joven que ve ésta escena, la representación de la impaciencia, la frustración, el egoísmo, el cabreo irresponsable, y una actitud innecesaria y con resultados nulos…

Los ejemplos que damos a nuestros hijos son una parte importante de su formación, de su tarjeta de presentación. Parte de nosotros está compuesta de ejemplos, y de buenos ejemplos son parte de las buenas acciones…Cuando se escuchan quejas a cerca de los jóvenes, no creo que el problema se genere en ellos, ni que ellos sean los máximos responsables, el análisis a ése respecto debe ser más profundo y mirar hacia otras generaciones, la generación que perdió el norte, a la cual irremediablemente pertenezco…

Todavía en la distancia sigue sonando el claxon.

Sigo reflexionando desde el Sótano...


Marcial Cortegoso





8 comentarios:

Pilar dijo...

Somos, nos guste o no, responsables de lo que son nuestros hijos.
Destruimos, antes, el futuro y sorteamos sus días teniendo conciencia del daño que hacemos, aún así, parece ser que no aprenderemos nunca.
Un buen tema para seguir masticando, Marcial.

Un abrazo grande y mi afecto
Pilar

Anónimo dijo...

Hola Pilar, pues sí, realmente nos cuesta aprender y entender que somos espejo de nuestros hijos y deberíamos mejorarnos en ellos...

Un fuerte abrazo
Marcial

Infiernodeldante dijo...

Leo tu entrada y no puedo dejar de compararla con la realidad de mi país. No sé por cuantos atascos como estos habrás pasado. Acá son a diario, y a veces en distintos puntos, movilizados por diferentes sindicatos, que desde luego no consiguen nada para el trabajador, pero muestran su "fuerza" a la hora de exigir su parte del "botín". Cuanta razón tenés en los ejemplos, al plantear que los hijos son lo que los padres proyectan en ellos. En mi país, desbordado de políticos y dirigentes ladrones, nos espera una seguidilla de hijos que incursionan en política para seguir la carrera delictiva de sus padres con garantías de la misma impunidad. Asi tenemos generaciones completas de politicos, donde abuelos, padres e hijos, roban, mienten, y saquean incansablemente mi país, porque es lo único que aprendieron desde su niñez. Ojalá mi tierra se repoblara de muchos chicos como el de tu relato. Que tengan la capacidad de sentir vergüenza, sabiendo que aún tratándose del padre, lo que hace no es correcto. Un gusto encontrar tu espacio, y otro mayor volver a leerte. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hola Dante, es un placer tenerte por aquí.
Pues la verdad que nos encontramos en una sociedad un poco acelerada y con los valores trastocados y carentes de ejemplos que puedan encaminar a las nuevas generaciones. Siempre hay excepciones, pero desgraciadamente lo único que hacen es confirmar la regla.
Esperemos que el sentido común se imponga, y los hijos sean capaces de discernir al respecto de las conductas más adecuadas; pero difícil es el camino...
Un cordial saludo

Marcial

Sonia Antonella dijo...

Pasé por este tu blog,que me encontré por casualidad...iba a pasar de largo,pero no pude.

Te dejo la presencia de mi silencio...me ha gustado mucho lo que he leído.Gracias por el momentito.


besitos
Sonia Antonella.

fonsilleda dijo...

Me han gustado mucho esas "Memorias de ADriano". Más tarde, luego de leerlo, me enteré de que está considerado una de las mejores novelas de todos los tiempos (será mucho, claro, pero como referencia...).
REspecto al texto ¿qué decir? que estoy completamente de acuerdo contigo.
¡Ah!, soy Trasdeza de Grupo Buho y me alegro de haberte encontrado.

Infiernodeldante dijo...

Mis mejores deseos, hermano, para que este 2009 que llega te conceda todo lo bueno que tengas pendiente por concretar. Muchas Felicidades, para vos y los tuyos.

fonsilleda dijo...

Había perdido el enlace y, justamente ayer lo encontré. Me alegra, aunque aquí tampoco te prodigas demasiado, pero me parece que más que en GB (soy Trasdeza).
Esto ya lo había comentado pero es que en tus últimos post, los dos poemas, no encuentro el lugar para los comentarios.
No sé si es que no los quieres o es que alguna manipulación los ha eliminado sin que te enteraras.
Dejo bicos.